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Publicado por Pablo en 21

miércoles, 13 de noviembre de 2013

TRIPLE C

     Este mes Triple C como es usual nos invita a participar en su concurso a partir de una imagen. La imagen este mes también es de la Cofrade Luisa Olguín. Los microrrelatos no deben ser superiores a 200 palabras. 



Participo con los siguientes:

Decadencia

     Ante la admiración de los demás la famélica mujer vomita un gato negro que todos observan con complacencia y a la espera para iniciar la comilona. Al depositarlo en la olla, el resto sacuden la hambruna, y miran como el gato se cuece lentamente.  Están acostumbrados a los espejismos, a los deseos incumplidos, a los alimentos volátiles, y a la magia de la famélica mujer, que cada día al frotarse la barriga regurgita el hambre en formas diversas. Saben que con el gato no van a tener ni para comenzar, por eso mañana vomitará un hermoso corcel, de crines negras, ojos rasgados y esquelético como ellos, para no establecer disputas. Mientras llega, miran como el gato se desvanece en la olla por el exceso de calor.

La locura del hambre

     Muestra en sus ojos lo más bello que jamás vi. Y encuentro el lamento guardado de aquella vieja discusión, del sentimiento recíproco de una vida en la que caminamos juntos. No hay desviación posible, ni actitudes que puedan hacer cambiar el curso de esta historia. Ahora transformados en inquietantes cadáveres andantes, pienso si hice bien todo aquello que tuve que haber desarrollado y por escasez de tiempo dejé pasar. Si el tiempo corriera al revés cambiaría el curso de la historia, en la que sin tregua acaba por deshilar el matiz que no supe ver, y haría por coser los remiendos que dejé lastrados en un rincón a la espera que se solucionaran. Pero ahora solo nos corroe una cosa; comer. Encontrar algo que llevarnos a la boca nos  hace perder el sueño, sentirnos desvalidos, ángeles sin alas, olvidados de la mano de Dios. Miro a cada uno de mis hijos, ensangrentados en dolor, vueltos hojas caducas, palabras afligidas huesudas que muestran el lamento del hambre. Y pienso si muriendo su vida mejoraría. ¿No se?, la locura me invade. Creo que al menos tendrían algo que llevarse a la boca.

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